En los últimos años los dermatólogos que se dedican a la estética han centrado sus refuerzos en reducir los signos visibles del envejecimiento facial. Sin embargo, el envejecimiento también afecta al otro externo del cuerpo: las piernas y su vascularización superficial y profunda. Las telangiectasias rojo violáceas, las venas reticulares azuladas y las venas varicosas prominentes, producen preocupación e incluso angustia en las personas que se sienten mas jóvenes de lo que sus piernas manifiestan. Al igual que los estigmas faciales, unas piernas antiestéticas, disfuncionales y dolorosas pueden hacer que la vida social de los pacientes se vea afectada, que cambien su forma de vestir y que frecuenten la sección de cosmeceuticos de la farmacia mas cercana.
Las venas de las piernas tienen características peculiares algunos pacientes sienten molestias constantes y otros no. De igual forma para algunos médicos el tratamiento es muy agradecido mientras que otros preferirían hacer cualquier otro tipo de intervención. A menudo las reticencias de un medico para tratar los trastornos venosos de las piernas se derivan de la inseguridad acerca de lo que debe hacer. La escleroterapia de telangiectasias pequeñas se enseña en muchos programas de formación de residentes, para el tratamiento de los vasos de mayor tamaño esta menos extendido. La corrección de un trastorno venoso en las piernas complicado exige conocer las conexiones entre los sistemas venosos superficial y profundo y entender con detalle la anatomía clínica implicada. Métodos diagnósticos como la ecografía Doppler y dúplex, técnicas de las que no suele disponer el dermatólogo, forman parte de las pruebas preliminares rutinarias a la hora de valorar las venas en las piernas.
Valoraciones
No hay valoraciones aún.